Topic:
por que conociendo, unos mas, otros menos, a Jesus, por que, somos impacientes y con nuestros actos herimos los sentimientos de las personas que amamos?
i mean, somos seres humanos nos ekivocamos, cometemos errores, pero a veces las palabras sin ser ofensivas o groseras hieren a kienes mas amamos, no nos damos cuenta y cuando menos se da cuenta uno, zaz, ya metimos la pata... luego viene el arrepentimiento, se siente uno mal, en ocasiones la culpa, el remordimiento, .... a mi me ha ayudado este grupo a trankilizarme, mediante meditar lo vivido, lo que deseo para ese ser amado, lo que he aprendido de Dios, ... aunke esas situaciones especiales, entre comillas, se presentan de imprevisto, y en ocasiones uno no tiene tiempo de meditar en ese instante... lo que este gpo me ha dejado, es una oportunidad de mejorar kien soy yo, para conmigo mismo como para con los demas, incluyendo a mis seres keridos.... gracias x todos sus comntarios
La cuestión que dejaste no la entiendo en su totalidad, pero voy a dejar mi humilde opinión. La impaciencia y la inquietud, son unas de las mayores dificultades con las cuales, el corazón del hombre se enfrenta desde siempre. Las respuestas son muchas y variadas, y todos sin excepción intentamos dar una respuesta a nosotros mismos, para este mal que nos perturba. Buscamos respuestas dentro de nuestro corazón, indagándonos él porque de sentirnos así, inquietos e insatisfechos, imposibilitados de lograr una respuesta. Hay varias áreas que intentan dar una respuesta definitiva para esta problemática. Yo encontré la respuesta en Jesús. Por intermedio de los santos, aprendí que todo lo que nos perturba nasce siempre de los sentimientos desordenados. Siempre que hay algo desordenado, inmediatamente se inquieta nuestro corazón. Cuando dices que muchas veces herimos a quien amamos, no se trata de “meter la pata”, porque nunca debemos ocultar lo que somos en la relación a quien amamos, porque si lo hacemos ya no estaríamos amando. Porque amar significa amar la persona con todos nuestros defectos. No debemos ter miedo de mostrarnos tal cual somos, caso contrario ya no seremos nosotros, sino una fabricación nuestra. Con efecto, nos surgen situaciones como tú dices de “situaciones especiales” y de ese modo ya no tenemos tiempo de ser esa tal “fabricación”. No tengas miedo de amar hermano. No tengas miedo de amar sin esperar recibir algo en cambio, porque eso si es lo que inquieta el alma. La felicidad surge cuando menos lo esperes, no hay que forzar nada, porque es eso que inquieta y perturba…
"No entiendo mis propios actos: no hago lo que quiero y hago las cosas que detesto. Ahora bien, si hago lo que no quiero reconozco que la Ley es buena. No soy yo quien obra el mal, sino el pecado que habita en mi. Bien sé que el bien no habita en mi, quiero decir en mi carne. Puedo quererhacer el bien, pero hacerlo, no. De hecho no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Por lo tanto, si hago lo que no quiero, eso ya no es obra mía sino del pecado que habita en mi. Ahí me encuentro con una ley: cuando quiero hacer el bien, el mal se me adelanta. En mi el hombre interior se siente muy de acuerdo con la Ley de Dios, pero advierto en mis miembros otra ley que lucha contra la ley de mi espíritu, y paso a ser esclavo de esa ley del pecado que está en mis miembros. ¡Infeliz de mi! ¿Quién me librará de este cuerpo o de esta muerte? ¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo, nuestro Señor!... En Cristo Jesús la ley del Espíritu de vida te ha liberado de la ley del pecado y de la muerte" (Rm 7,15-25; 8,2)
"La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta el niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad, y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón" (CEC ó CIC 1784). "Hijitos míos, les he escrito esto para que no pequen; pero si uno peca, tenemos tenemos un defensor ante el Padre, Jesucristo, el Justo... Amadísimos, si nuestra conciencia no nos condena tenemos plena confianza en Dios... Toda maldad es pecado, pero no es necesariamente pecado que lleva a la muerte. Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca, pues lo protege lo que en él ha nacido de Dios, y el Maligno no puede tocarlo." (1 Jn 2,1; 3,21; 5,17s)
"Hermanos considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas. Estas puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar, y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada. si alguno de ustedes ve que le falta sabiduría, que se la pida a Dios, pues da con agrado a todos sin hacerse rogar. Él se la dará, pero hay que pedir con fe, sin vacilar, porque el que vacila se parece a las olas del mar que están a merced del viento. Esa gente no puede esperar nada del Señor, son personas divididas y toda su existencia será inestable. El hermano de condición humilde debe alegrarse cuando su situación mejora, y el rico, cuando se ve rebajado, porque pasará como la flor del campo. Se levanta el sol y empieza el calor, seca hierba y marchita la flor, y pierde toda su gracia. Así también el rico verá decaer sus negocíos. Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, después de probado, recibirá la corona de vida que el Señor prometió a los que lo aman" (Stgo 1,2ss).
"Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo que es la Iglesia" (Col 1, 24)
"La paz les dejo, mi paz les doy. La paz que yo les doy no es como la da el mundo. Que no haya en ustedes ni angustia ni miedo" (Jn 14, 27). "No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia... Desde los días de Juan Bautista hasta ahora el Reino de Dios sufre violencia y los más violentos son los que se apoderan de él" (Mt 10, 34-36; 11,12) "Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados" (Mt 5,5s).
Tienes toda la razon aveces hablamos sin pensar y lastimamos con nuestros comentarios. pero es importante aceptar nuestros errores y faltas ya con eso creses espiritualmente, tenemos que ser humildes y este caminar es duro es muy facil cojer por el camino ancho el que hemos escojido nosotros el angosto camino que nos llevara a Jesus tiene muchos obstaculos y pruebas bien duras, pero cuando tienes a Jesus en tu corazon todo se puede y tu vida es mas facil. Que Dios te los bendiga a todos