Cuando me preguntan cuál es mi signo zodiacal y respondo Escorpio, siempre hay una reacción extraña en quien pregunta. Puede que se burlen diciendo “uy que peligrosa”, que se alejen unos pasos y no me busquen más conversación o que quieran saber si puedo adivinarles el pensamiento. Todos los escorpiones sabemos lo que hay que hacer a continuación: mirar a la persona fijamente (con esa mirada que atraviesa paredes), esbozar una especie de sonrisa (a lo Monalisa) y dejarla creyendo lo que quiera ¿o no es Escorpio, acaso, el signo misterioso por excelencia?Linda Goodman dice: “El Escorpión sabe lo que es y sabe lo que no es, y su conocimiento no cambiará por nada que pueda pensar nadie. Los insultos le resbalan y los halagos no le mueven ni medio centímetro. Él no necesita que nadie le señale sus vicios ni sus virtudes. En el mejor de los casos, coincidirá tranquilamente con tu apreciación; en el peor, sospechará de tus motivos.” Los Escorpiones le ponen gran pasión a lo que hacen, son polifacéticos, muy leales y jamás olvidan, ya sean los actos nobles o las injusticias. Pero hay diferentes escorpiones que responderán de manera muy distinta: El Escorpión Nocturno tomará venganza no importa el tiempo que pase, aún a expensas de su propia destrucción. El Aguila usará su fuerza con prudencia y justicia, y la Lagartija Gris vuelve el resentimiento hacia sí misma y lo convierte en amargura.Sin embargo, la transformación es una virtud de Escorpión y el Ave Fénix uno de sus símbolos. Levantarse de las cenizas y reconstruir su vida es una de sus fortalezas.